Moldear Senos parte 2

¿Dónde se colocan las prótesis?

Para decidir donde se ubicaran las prótesis, se estudian todas las condiciones de una paciente en cuanto a su masa corporal, esbeltez o gordura, estructura esquelética y muscular  y el estado natural de sus pechos. El maravilloso mapa del cuerpo humano ofrece básicamente dos espacios para que el cirujano disponga de ellos, según sean las condiciones: el plano subglandular, ubicado entre la glándula mamaria y el músculo pectoral (la prótesis quedaría encima del músculo), es muy usado cuando la paciente presenta una caída leve, ya que se evita el efecto de burbuja (cuando al mirar a la paciente de perfil se observa claramente una proyección superior de la prótesis y una inferior dada por la glándula, como si tuviera dos senos recubiertos por la piel de uno solo). En el plano subpectoral, la prótesis queda ubicada debajo del músculo pectoral y encima de la reja costal. Es muy conveniente porque reduce la posibilidad de la contractura capsular (hablaremos de ella mas adelante). Para el caso de Sabrina, su cirujana escogió el espacio subpectoral debido a su condicion delgada y a que se eligió como vía de acceso la zona de la areola.

En los casos en los que existe una caída del busto de gran consideración, se realizan dos procedimientos simultáneos: la corrección de esa caída (mamopexia) y la colocación de las prótesis mamarias.

¿Cómo se llega al quirófano?

“Luego de haberse hecho los exámenes de rigor exigidos por mi cirujana y de haber tenido una valoración preanestesica el día anterior (aunque lo ideal es que sea un poco antes), llegué muy temprano a la clínica, completamente en ayunas (la paciente debe tener por lo menos ocho horas de ayuno en el momento de someterse a la operación). Mi cirugía se aria con anestesia general y seria ambulatoria, así que estaba un poco nerviosa pero preparada para el proceso y, sobre todo, muy confiada pues conocía a la totalidad del  personal de la clínica, porque había hecho practicas allí. Mi cirujana fue mi profesora en la universidad, alguien a quien admiro mucho por ser una excelente profesional. Sabia que estaba en la mejores manos, y aunque sentía miedo, mi interés estético y contar con un excelente equipo aplacaron todo ese temor. Antes de ingresar al quirófano me hicieron otra valoración anestésica con buenos resultados. Pronto me llevaron al quirófano, me conectaron todos los equipos de monitoreo y caí en el mas profundo sueño. El despertar fue un poco doloroso y molesto, porque tuve nauseas y vómito. Pero después de tres horas de recuperación salí para mi casa. Al día siguiente ya estaba mucho mas recuperada”.

La descripción de la doctora Arnedo cabría para el común de las mujeres que se someten a esta y a todas la cirugías de carácter estético. Sin embargo, la reacción a los anestésicos (ver capitulo sobre la anestesia de la cirugía estética) suele variar en cada organismo. Algunos en particular no presentan nada diferente a una somnolencia que va disminuyendo con el paso del tiempo, pero otros, por el contrario, reaccionan con nauseas, vómito y malestar general. La sutura se hace intradérmica (por debajo de la primera capa de la piel)y se cubre con cinta microporosa. Las pacientes salen del quirófano con un  sostén o una banda elástica que las ayudara a tener una mejor recuperación y a menguar el dolor.

Periodo posterior a la cirugía y los resultados

El manejo posterior es sencillo, pues solo se realiza la curación de la herida quirúrgica según las indicaciones del cirujano. Los puntos se retiran entre 12 y 15 días después de la operación. Se dejan formulados anestésicos y antibióticos como prevención de una posible infección, y se indica terapia física posterior, que debe ser realizada por un fisioterapeuta experto (ver capitulo sobre las terapias posteriores a la operación).

“Los primeros tres días se siente un dolor fuerte, que en una escala de uno a diez yo calificaría con un siete, aunque esto es muy relativo porque todos sabemos que el umbral del dolor es muy diferente para cada persona. El dolor esta asociado básicamente con el movimiento de los músculos que se comprometen en la cirugía. Entonces no podía alzar los brazos, ni conducir ni moverlos fuertemente. Al cabo de ese tiempo la intensidad del dolor bajó considerablemente con la ayuda de los analgésicos. Tuve la particularidad de que a los 5 días de la  cirugía me reincorpore a mi practica y tuve que hacer, de entrada, una liposucción. Esto me resulto muy complicado y molesto debido a los movimientos que se debe hacer con las cánulas. Pero al cabo de una semana ya estaba completamente recuperada y volví a mi vida normal”, agrega Sabrina.

Después de la operación ella aprendió como hacerse masajes específicos para esta zona, con el fin de lograr una mejor recuperación. Sin embargo, las indicaciones para esta practica deben estar en manos de un experto, porque un masaje hecho de manera indiscriminada o inadecuada puede arruinar la cirugía.

Los resultados finales de Sabrina se vieron más o menos a los tres meses del procedimiento, período durante el cual estuvo en permanente contacto con su cirujana. “Al principio, cuando me mire al espejo me espante, pues me sentía como Pamela Anderson. Pero era lógico, pues estaba acostumbrada a ver un tamaño pequeño de busto y ahora se veía protuberante. Pasaron algunos días antes de que me adaptara a mi nueva imagen. Como si fuera poco, la inflamación contribuía a que se vieran gigantescos. Con el paso de los días me fui sintiendo cada vez mas cómoda con el nuevo volumen y la posición de mi busto. Ahora digo: pudo ser un poquito mas, pero me siento satisfecha con lo que mi cirujana logró”.

Complicaciones

Al cabo de unos días, Sabrina presentó un hematoma en uno de los senos, lo que la obligo a acostarse boca abajo durante todo el tiempo que permaneciera en casa, aunque fuera de ella llevaba una vida normal. “Este pedacito del proceso resultó bastante molesto y doloroso, pero era necesario para poder disolver los coágulos que se habían formado. Al cabo de 5 días ya me encontraba recuperada”.

Algunas veces las cosas no salen tan bien como uno quisiera y se puede presentar complicaciones como éstas con un porcentaje de aparición relativamente bajo (en el 2% de los casos aproximadamente). También pueden sobrevivir las infecciones, en el 2% de los casos, aunque es importante anotar que no siempre es necesario retirar los implantes cuando esto sucede. Otra de las complicaciones es la alteración de la sensibilidad en el pezón, que ha sido descrita hasta el 15% de los casos. Pero esta condicion es temporal y se debe a la disección quirúrgica de ese tejido. Los masajes posteriores a la cirugía, bien aplicados, contribuirán a que la situación se normalice en el menor tiempo posible.

También se han presentado casos de ruptura espontánea de prótesis, hecho que por lo general va acompañado de un trauma severo. En este caso hay necesidad de retirar las prótesis y cambiarlas por otras, o bien dejar a la paciente sin ellas, según lo que ella misma decida.

Ahora si hablaremos de la complicación mas temida por las pacientes de mamoplastia de aumento: la contractura capsular. Cuando un cuerpo extraño se introduce en el organismo, éste tiene sus propios mecanismos para defenderse de él y rechazarlo. En el caso de las prótesis, lo que se produce es una cicatrización alrededor de ellas que forma una especie de cápsula logra contraer el implante en forma excesiva se produce dolor y el seno se torna tenso, duro. Por lo tanto, su forma se altera. Lo que precisamente hacen los texturizados es reducir el riesgo de que se presente esta situación, porque logran expandirse y amoldarse a las “exigencias” o formas de la cápsula. De esta forma se consigue una especie de engranaje entre las cadenas celulares que forman la cicatrización y los diminutas pliegues del implante. Otra forma de reducir el riesgo de que esto suceda es colocando la prótesis en el espacio subpectoral. Y una tercera manera de evitar esta complicación es que la paciente se someta a una adecuada terapia posterior a la cirugía, realizada por profesionales (ver capitulo de terapia posterior a la cirugía). Empero, cuando este problema aparece puede ser manejado quirúrgicamente, dependiendo de la severidad del caso.

Para Sabrina su vida es en cierto modo cambio después de la cirugía, porque

empezó  a vestirse con prendas que antes no se atrevía a usar, como blusas un poco mas ceñidas y escotadas. Sin embargo, no perdió su discreción ni su naturalidad .”No es mi intención exhibirme con mi busto ni mostrarlo exageradamente, pero sí puedo lucir mejor la ropa que me gusta y antes no me quedaba tan bien como ahora” .

Lactancia  e intimidad

Esta cirugía se recomienda para las mujeres mayores de 18 años y cuyo desarrollo hormonal haya alcanzado una estabilidad completa. Un buen punto de partida es tener unas periodos menstruales regulares, por que dan indicio de estabilidad hormonal. En etapas adolescentes  se puede correr el riesgo  de enfrentar cambios bruscos en el  desarrollo de las  mamas, que quizá bloqueen por completo los resultados de la mamoplastia de aumento, como es el caso de la gigantomastia, que se puede presentar en la etapa del desarrollo de manera rápida, y que dejaría ver unos senos extremadamente grandes si se tienen las prótesis. En este caso la adolescente no tendría satisfacción sino lo contrario: presentaría una frustración derivada de la situación extrema que debe afrontar. Por eso, para decidir aumentar el volumen de los senos es aconsejable llagar a la edad adulta.

Uno de los temores que suele tener la paciente es el de las alteraciones o cambios que se puedan presentar durante la lactancia, o en la intimidad cuando desea disfrutar del sexo.

La mamoplastia de aumento no afecta, en condiciones normales, ninguno de estos aspectos de la vida. Incluso, con una prótesis los pechos tendrán mejor apariencia luego del periodo de lactancia, e incluso cuando llegue un nuevo bebe y la mujer vuelva a lactar. Vale la pena aclarar en este momento que la cirugía no altera el funcionamiento de las glándulas mamarias ni de los conductos galactóforos, pues estos no se intervienen en ningún momento del procedimiento.

Luego del periodo de cicatrización y de lograrse una recuperación aceptable, es posible volver a la vida normal de pareja, y la sensibilidad sexual y las caricias se sentirán igual que antes de la cirugía, aunque emocionalmente la persona se sentirá mas placentera y animada con su nueva figura y así podrá lograr, con estas condiciones, un mayor disfrute del sexo.

PREGUNTAS DEL PUBLICO

¿Los resultados de la cirugía me van a durar toda la vida así envejezca?

Es importante que las personas tengan una imagen real de lo que esperan con la cirugías esteticas, y en este caso las pacientes deben entender que aunque se sometan a esta cirugía la piel sigue su curso normal de maduración y envejecimiento, y la fuerza de gravedad sigue ejerciendo su poder. Por eso, a largo plazo en los senos seguramente se verán las consecuencias del paso de los años, aunque en menor proporción que en las que no tienen implantes. Quizá será necesario, para ese entonces, hacer un procedimiento para disecar piel sobrante, sin alterar el volumen.

Si salgo bien de la cirugía y aparentemente todo va normal, ¿qué signo de alerta debo tener en cuenta para advertir que algo no esta marchando bien?

Primero que todo, si el dolor es insoportable y constante, y además si los senos se tornan duros y tensos, se debe acudir inmediatamente al cirujano. Si a largo plazo la cicatriz empieza a hipertrofiarse o a hacer queloide (cicatriz protuberante que se extiende al tejido sano), también se debe consultar con el medico. Si uno de los senos cambia considerablemente de forma, se podría pensar que la prótesis se rompió. Consulte a su cirujano siempre que advierta estos signos de alerta.

¿Puedo hacer todo tipo de actividad teniendo implantes, como practicar cualquier deporte, viajar a cualquier parte?

Después de un mes, tiempo prudencial de recuperación de una cirugía de esta índole, se puede realizar cualquier tipo de actividad o practicar cualquier deporte, aunque existen algunas dudas y consideraciones con respecto al buceo. Precisamente, se han hecho estudios muy rigurosos para comprobar que tanta presión podría soportar una prótesis mamaria. Como se sabe, cuanta mas profundidad se alcance bajo el agua mayor será la presión, y se ha planteado que esto podría influir en un posible rompimiento de los implantes. Existen versiones contradictorias sobre este tema, y se han estudiado casos aislados de buzos profesionales donde se podría haber dado la relación presión bajo el agua-estallido de los implantes, pero no se han sacado conclusiones definitivas. Sin embargo, es pertinente que el cirujano advierta a la paciente sobre esta situación, si ella es buzo profesional. Cuando se trata de buceo de turismo y en cortas profundidades, no hay ningún riesgo.

Con respecto al tema de los aviones se han generado muchas especulaciones, pero el planteamiento de que las prótesis se pueden estallar en viajes largos no tiene asidero, porque las cabinas de los aviones están presurizadas, lo que contrarresta los efectos de la presión.

¿Con esta cirugía se logra disminuir o corregir la asimetría que una mujer pueda tener en los senos, o ésta persistirá aunque se tengan los implantes?

Si, la asimetría de los pechos por lo general se corrigen, aunque nunca se podrán tener los senos 100% iguales. Cuando existe una asimetría considerable, por lo general se busca un volumen de prótesis  para cada uno de los senos que logre corregir la diferencia casi en su totalidad. La minúscula asimetría que pueda quedar, y que es apenas razonable pues no hay ni siquiera un ojo igual a otro, no es perceptible a simple vista.

¿Están completamente seguros de que las siliconas no están relacionadas con la aparición de cáncer ni de enfermedades autoinmunes?

Hasta el momento no se ha encontrado relación directa entre los implantes de silicona y la aparición de estas enfermedades, a pesar de todos los estudios que se han realizado. En el caso de las enfermedades autoinmunes se presenta lo siguiente: en algunas personas que tienen predisposición genética a  sufrir alguna de ellas (como lupus o artritis reumatoidea), se ha encontrado que los implantes pudieron adelantar el proceso de desarrollo de la enfermedad para una etapa anterior a lo previsto. Por eso razón, el medico tiene la obligación de interrogar a la paciente sobre una posible predisposición a alguna de las enfermedades autoinmunes, y explicarle que, si la tiene, el desarrollo de la enfermedad se podría presentar antes de lo esperado.

En otros casos, quizá las enfermedades nunca se desaten. Debe quedar muy claro que las prótesis no tienen relación directa con la aparición de la enfermedad, sino con su posible desarrollo en un plazo menor. Entonces, para que este tipo de patologías se presenten se necesita primero que haya una predisposición genética. Luego, las condiciones ambientales o los hábitos de vida del paciente se encargaran de desatarla o mantenerla dormida para siempre. De todas formas, es aconsejable que las personas sepan que predisposiciones pueden tener partiendo de las tendencias y antecedentes familiares.

¿Con una cirugía puedo evitar usar sostén y lucir bien, atractiva?

Esto es algo muy relativo. Dependerá de los deseos de cada paciente, de cómo quiere verse, de cómo quiere lucir su busto. Recordemos q la cirugía para aumentar el busto no necesariamente implica   la elevación y firmeza del mismo (para esto existe específicamente la mamoplastia que describiremos mas adelante). En senos pequeños se puede lograr dicha elevación y quizá en muchas ocasiones no sea necesario usar sostén, pero cuando se consiguen volúmenes grandes los implantes solo corregirán el tamaño y será aconsejable, por el contrario, hacer uso del sostén para lograr una apariencia estetica y agradable a la vista, y de paso menguar el paso de las prótesis.

¿Qué tanto puede aumentar el volumen de mis pechos, hasta donde puedo llegar?

La pie es uno de los órganos mas elásticos que existe en todo el universo, y por poner un ejemplo, puede soportar el paso de un grado cero o un grado 500. en teoría se podría, pero en la practica no se debe hacer porque se corre un alto riesgo de necrosis de toda la zona de la glándula, debido a la tensión a la tensión que pueden alcanzar los vasos sanguíneos. Cuando la persona desea aumentar de volumen en grandes cantidades, se tienen dos alternativas: la primera es hacer una cirugía inicial con un tamaño de prótesis mas pequeño que el deseado, y luego de un tiempo prudencial, cuando la piel se haya extendido, hacer una nueva cirugía para colocar el implante de mayor tamaño.

La otra alternativa se practica con frecuencia en pacientes que han sufrido cáncer de seno y a quienes se les ha extirpado la glándula en su totalidad. Debido a la quimioterapia y la radioterapia a la que generalmente están sometidas estas pacientes, la piel se vuelve muy susceptible a necrosis o infecciones por estar mal vascularizadas. Entonces se opta por implantar un mecanismo de expansión que permite estirar poco a poco  la piel, cada vez que el cirujano inyecta agua en una especie de bomba que se coloca debajo de la piel. Cuando se haya conseguido la expansión ideal de la piel, se podrá proceder a la mamoplastia de aumento.

MOMOPLASTIA REDUCTORA

Para algunas mujeres, el peso y el volumen de sus senos es una carga que las acompleja y las frustra por no ser esa la imagen que quieren tener de sí mismas. Entonces llega un momento en el que no están dispuestas a llevar esa “cruz al frente” por mas tiempo. Otras consideran que aunque no les disgusta o no les resulta incomodo el tamaño de sus pechos, éstos no armonizan con su cuerpo porque son mas bien bajitas y delgadas, o porque no tienen unas curvas muy pronunciadas y sus pechos exagerados acentúan el problemas. Para unas terceras, en cambio, tener pechos voluminosos les crea serios problemas de salud.

Los senos demasiado grandes suelen causar muchos problemas en las mujeres que los poseen. Desde el punto de vista psicológico, se acomplejan por sentirse poco atractivas. En otros casos se sienten obesas sin serlo, y rechazadas por la sociedad. Desde el punto de vista físico, los senos de volumen exagerado causan afecciones como dolor de espalda y de nuca, intertrigo  (infección por bacterias) en los pliegues submamarios, y algunas desarrollan infecciones por hongos debido a la humedad constante de dicha área, por la sudoración. También causan cambios de postura que pueden ocasionar problemas de columna, dolor en los mismos senos (mastodinia) o desarrollan surcos en los hombros por las tiras del sostén, y hasta compresiones del plejo (raíces de los nervios periféricos a nivel de la columna vertebral) y del braquial (raíces de los nervios del miembro superior), en casos severos.

Desde el punto de vista medico, los pechos de volumen excesivo igualmente pueden dificultar el examen físico para el diagnostico temprano del cáncer de la glándula mamaria, pues debido al gran tamaño ocultan pequeñas que son muy difíciles de detectar.

La mamoplastia reductora se presenta como el método mas eficaz y rápido para eliminar de raíz los problemas que ocasionan unos senos exageradamente voluminosos. Como su nombre lo indica, gracias a este procedimiento se puede reducir el tamaño delo busto, además de darle forma y posición adecuada; se disminuye el tamaño, el complejo areolar-pezón asciende, se quita el exceso de piel y se posiciona  el seno de acuerdo con su nuevo volumen.

Aunque Lexer y Craquer desarrollaron, a mitad del siglo XX, un procedimiento revolucionado para lograr una reducción de mamas sin mayor compromiso de la estetica, en seguida fueron apareciendo varias técnicas  hasta llagar a la que actualmente se utiliza, que cumple varios objetivos en un solo tiempo, con el beneficio de reducir los riesgos de infección, hematomas, perdida del pezón y atrofia de la parte grasa o la piel.

Candidatas para esta cirugía

Gloria Osorio en una paciente que llego a sus 40 años con una imagen de mujer bella, atractiva, amistosa y aceptada con gran facilidad en los grupos sociales. Sin embargo, sus amigos mas cercanos se empeñaron en recalcarle que los únicos “lunares” que no armonizaban con su cuerpo eran sus dos grandes senos. Por eso, cuando cumplió 40 años decidió que cambiaria y que no cargaría mas con ese complejo: empezó su proceso para someterse a la mamoplastia de reducción. Sus mas allegados ahora le dicen que se quito como 20 años de encima, y ella se siente como nueva, mas liviana.

Idealmente, esta cirugía se puede realizar entre los 18 y los 20 años, cuando la mujer inicia el rol social tan importante de iniciar estudios profesionales y, posiblemente, asumir una relación estable. En esta edad las mamas se han desarrollado en su totalidad y se pueden lograr resultados sorprendentes si se trabaja con los parámetros de unos pechos que han estabilizado su proceso de desarrollo.

Cuando una mujer decide someterse a esta cirugía se debe sentir no solo a gusto, sino segura y en absoluta confianza con su cirujano, porque es casi inevitable que el tema psicológico y el problema emocional se intercalen en los encuentros medico-paciente. Así lo hizo Gloria, buscando la mejor asesoria para llegar al cirujano adecuado. Este analizo  su estado general para destacar enfermedades que pudieran llagar a complicar el procedimiento, tales como problemas de coagulación.

Generalmente las enfermedades sistémicas como hipertensión arterial, asma y diabetes, entre otras, no son una contraindicación para la realización de la cirugía, siempre y cuando se encuentren controladas.

Durante la planeación de la cirugía el especialista analiza en continua comunicación con su paciente el volumen mas conveniente que se debe alcanzar para lograr una armonía estetica y los mejores resultados de tipo medico, sobre todo si ella tiene algun problema de salud derivado de su condicion. A veces será necesario sugerirle una dieta o terapia física previa, para lograr reducir un poco el nivel de grasa de la zona, sobre todo cuando es obesa.

El galeno también evaluara el tipo de cicatrización de la paciente, preguntándole sobre cirugías previas y resultados finales, y también sobre heridas causadas por accidentes y su posterior evaluación. Estas se constituyen en un punto de partida para el pronostico de las cicatrices que quedaran después de la operación. Así mismo, tiene la responsabilidad de advertirle sobre la posibilidad de que desarrolle cicatrices poco esteticas, bien sea hipertróficas (cicatriz grande que afecta solo la parte de la curación) o queloides (cicatriz protuberante que se entiende al tejido sano).

El procedimiento

Gloria llego a la clínica con la ansiedad propia de estos procedimientos, luego de haber logrado buenos resultados en la valoración preanestesica. Llegó muy temprano y en ayunas, pues como se lo indico su cirujano, no había consumido ningún alimento desde la noche anterior. Su cirugía tardo cerca de tres horas y se recupero pronto de la anestesia general. Aunque no tuvo complicaciones, su cirujano decidió que pasara la noche en la clínica por la complejidad de su operación.

Existen muchísimas técnicas quirúrgicas para la mamoplastia reductora, cada una con sus ventajas y desventajas. En general, las cicatrices quedan alrededor de la areola y desde allí hacia abajo, en forma de T invertida, o en forma de L con su porción horizontal hacia la línea media o hacia  afuera, recta vertical, recta oblicua, etc. Su cirujano le explicara que técnica le practicara y como le quedara la forma y longitud prolongada de su cicatriz.

En realidad, la forma de T es la que se usa con mayor frecuencia, porque a través de este tipo de incisión es posible mantener la integridad del pecho, sin alterar sus funciones y mejorando su forma. El tratamiento interno de la glándula puede variar mucho, de acuerdo con el cirujano. Primero se disecan la areola y el pezón y se elevan a su nueva posición, se elimina el exceso de glándula en forma de quilla, se monta el pecho y se sutura.

La incisión en forma de L es una modificación de la T invertida. Algunos cirujanos la prefieren y tienen la destreza para ejecutar esta técnica, e igualmente muestran bellos resultados.

En cuanto a la periareolar, se trata de una incisión que deja una cicatriz alrededor de la areola. Es una técnica muy compleja con condiciones muy específicas, pero resulta el procedimiento ideal para las pequeñas deformidades. Sin embargo, cuando se usa en pechos gigantes se produce un efecto de acatamiento, lo que ilustra otra vez la batalla entre la forma ideal de los pechos versus el tamaño de la cicatriz. Con esta técnica hay una cicatriz muy pequeña, pero la forma puede sufrir si no se maneja con absoluta destreza.

Para Gloria, las líneas rectas de su cicatriz, que salían desde el pezón, en los primeros momentos fueron motivo de angustia e insatisfacción. “Al principio no podía acostumbrarme a ellas porque se veían muy oscuras para mi piel tan blanca, pero poco a poco fueron reduciendo su color y se minimizaron, hasta que quedaron algo aceptables para mi gusto y terminé por acostumbrarme a ellas”.

La cirugía se realiza bajo anestesia general y puede ser ambulatoria o bien la paciente puede quedar hospitalizada por uno o dos días, según el criterio del especialista y la evolución posterior inmediata.

Periodo posterior a la operación y complicaciones

Después de realizada esta cirugía se dejan vendajes sobre las heridas y un sostén o lycra especial, que debe ser utilizado hasta que el cirujano lo indique. Algunos galenos dejan un drenaje a través de la herida o a un lado de ella, el cual retiran en los siguientes dos o tres días. A la paciente se le ordenan analgésicos y antibióticos que deben ser tomados con rigurosidad. El dolor disminuirá considerablemente alrededor del tercer día. Los puntos se retiran cuando hayan pasado entre 15 y 20 días de la cirugía. También se indican masajes sobre las cicatrices, para lograr su mejor evolución. El periodo de recuperación dura entre 12 y 15 días, y a su término la paciente podrá regresar a sus actividades habituales.

Entre las complicaciones que mas se temen en este tipo de intervenciones se encuentran las hemorragias, infecciones, necrosis o perdida del complejo areola-pezón, los cambios de sensibilidad de dicho complejo y una cicatrización poco deseable a la vista. Así mismo, se pueden presentar asimetrías en el tamaño y ubicación del pezón. Para ser solucionadas, todas las complicaciones suelen necesitar de una segunda intervención.

El caso de las necrosis de la zona areolar-pezón es muy particular, y daremos una breve explicación sobre el tema debido a su complejidad. Cuando el cirujano se encuentra en el quirófano practicando la mamopexia, debe medir con mucha precisión el grado de elevación del seno y la colocación de la areola, de tal forma que no sea tan extrema que se ejerza una tensión exagerada en los vasos sanguíneos y nervios. Si esto se diera, se perderá la buena irrigación del fluido sanguíneo en la zona, y por lo tanto el tejido literalmente se muere, se pierde. Ante esta situación se debe extirpar toda la zona y, dado el caso, reconstruirla con injertos de piel (se usa piel de la entrepierna de la paciente, en lo posible la mas cercana a los genitales porque es la mas oscura de todo el cuerpo, y a la que mas se parece a la piel de la areola. Para el pezón se extrae un fragmento o cuña del otro pezón de la paciente). Aunque poco a poco la nueva areola consigue sensibilidad, su función de permitir la lactancia se pierde. Podemos decir que básicamente hay una recuperación estetica del área, pero no funcional.

Aunque los casos de aparición de necrosis son mínimos, dependen en gran medida de la habilidad del especialista para llevar a cabo la cirugía.

Compromiso de la lactancia

En su inmensa mayoría, las técnicas de la mamoplastia reductora preservan la integridad del complejo areolar-pezón, y por ende de los conductos de la leche materna presentes en la glándula mamaria. Es decir que una paciente puede lactar sin ningún problema después de la cirugía. Existe, sin embargo, algunas técnicas en las que el complejo areola-pezón se quita en su totalidad, y luego se coloca a manera de injertos en el lugar mas adecuado del seno, cuando ya se ha realizado su reducción. Este tipo de técnicas se utiliza en senos gigantes y en pacientes que ya no van a tener mas hijos, y por lo tanto no lactaran, puesto que desconectan todos los conductos galactófagos (los que llevan la leche) de la glándula por lo que pierden su función, aunque no se extirpa ningún tejido de la zona areola-pezón (a diferencia de cuando se presenta necrosis).

PREGUNTAS DEL PUBLICO

¿En realidad sí se justifica una cicatriz de tal magnitud para ver reducido el busto?

Cuando una mujer tiene los senos muy grandes esto le acarrea una serie de problemas de salud que ya hemos mencionado en el capitulo, tales como fuertes dolores de espalda y de hombros, y posible aparición de hongos en los pliegues bajo los senos por la sudoración de la zona. Si se justifica o no la cirugía es una respuesta que debe resultar del común acuerdo entre el medico y la paciente, según sean las condiciones de las misma. Las cicatrices por lo general disminuyen considerablemente con el paso del tiempo, pero quizá, si la persona no se somete a la cirugía, persistan las insatisfacciones personales o los problemas de salud. Estos aspectos se tienen que poner en una balanza y ser analizados a cabalidad, pero lo ideal es que el cirujano ofrezca la mejor solución posible para la necesidad de su paciente.

¿Cuánto tiempo después de la cirugía se pueden ver los resultados finales?

Por lo menos tres meses después, periodo en el cual se da toda la evolución posterior a la operación, hasta que los senos lleguen  a su nueva forma y tamaño final.

¿Es un procedimiento costoso?

Es un poco mas económica que la mamoplastia de aumento, porque no se incluye el costo de las prótesis.

La manipulación que se hace de toda la glándula mamaria y sus alrededores ¿no implica algun riesgo para la aparición de tumores o anomalías de los tejidos?

En esta cirugía la manipulación de los senos no implica o motiva la aparición de tumores o quistes en esta zona. No se ha encontrado relación alguna en este sentido.

¿Qué tanto porcentaje del volumen de las mamas se pude resecar?

Es muy relativo, depende de cada caso, pero para poner un rango podríamos decir que entre el 30% y el 60%, dependiendo de las condiciones de la paciente, del tamaño de los senos y de sus necesidades.

MAMOPEXIA

Es inevitable que factores como el paso del tiempo (el envejecimiento), el efecto de la gravedad, la perdida de peso marcado y los periodos de lactancia produzcan la caída de los senos, o lo que en cirugía plástica se conoce como ptosis mamaria.

En el mercado abundan soluciones temporales o de medianos resultados para conseguir una reafirmación aceptable de las mamas, tales como intensas rutinas de ejercicios destinadas a esa zona del cuerpo y gimnasia pasiva, cremas reafirmantes y, de ultimas, toda una gama de sostenes diseñados especialmente para realzar, en apariencia, la posición del busto. Quizá el mayor problema que enfrentan las mujeres con la caída de sus pechos se presenta cuando se miran al espejo completamente desnudas, o cuando se encuentran en la intimidad y observan que ni la gimnasia, ni las cremas ni los sostenes logran devolver a sus senos la posición ideal de elevación frontal y firmeza, que tenían en la juventud  temprana o antes de la lactancia.

Con los diferentes tipos de gimnasia se puede lograr una firmeza considerable de los músculos que confluyen en la zona, mas concretamente los pectorales; las cremas y geles reafirmantes pueden conseguir una piel mas lozana y menos flácida en el área, y los sostenes brindan una seudosolucion hacia el exterior, que es muy útil cuando se quiere lucir una prenda atractiva, sensual y que destaque el contorno de los pechos. Pero ninguna de estas medidas conseguirá una solución definitiva para devolver al seno su posición elevada, “ninguna logra que los senos vuelvan a quedar bien paraditos y al mismo tiempo naturales”,comenta una esteticista.

Por lo general la caída del busto va acompañada de una perdida de volumen o atrofia del tamaño, en particular cuando se termina el periodo de lactancia. La mamopexia es, entonces, la cirugía que logro corregir la caída o ptosis de las mamas. A diferencia de la mamoplastia reductora, en la mamopexia no se retira tejido mamario (en la mayoría de los casos), sino que este se reacomoda en una posición estetica y armónica.

Candidatas para la mamopexia

Las pacientes con ptosis mamaria se caracterizan por tener los senos flácidos, la piel redundante; el polo superior de la glándula es pequeño y por lo tanto el tejido mamario cae hacia debajo de pliegue submamario. El complejo areola-pezón, dependiente de la gravedad de la ptosis, mira hacia al frente de los casos leves y completamente hacia abajo en los casos mas marcados. Debido a la perdida del volumen mamario que por lo general acompaña a estos casos, y obviamente teniendo en cuenta los deseos de la paciente, esta cirugía se puede combinar con una mamoplastia de aumento.

Las pacientes delgadas, con poco abdomen o con abdomen plano, son las mejores candidatas para esta intervención. En el caso de las pacientes obesas con prótesis, el resultado no es tan favorable debido a la perdida de proyección, pues el volumen del abdomen hace ver menor la proyección obtenida. Habría que pensar entonces en una rutina para bajar de peso, dirigida y controlada por un especialista.

Si tenemos en cuenta la piel de las pacientes, es pertinente advertir que la elasticidad de la misma esta disminuida de forma considerable, y en muchos casos dicha condicion se manifiesta con la presencia de estrías. Debido a esta perdida de elasticidad, a que el proceso de envejecimiento no se pude detener y a que los efectos de la fuerza de gravedad tampoco se puden evitar de forma definitiva y contundente, el resultado de la cirugía se va perdiendo a medida que pasa el tiempo, lo cual no quiere decir que este no sea satisfactorio. Por el contrario, es excelente. La idea va encaminada, mas bien, a lo siguiente: mientras mas edad tenga la paciente en el momento de someterse a esta cirugía, mayor será el tiempo que duraran sus resultados, y es posible que haya necesidad de realizar cirugías posteriores para quitar la piel que va apareciendo en exceso.

El procedimiento

Los estudios y evaluaciones de la paciente por lo general corresponden a los mismo que se realizan para las cirugías mencionadas anteriormente, y para las intervenciones del contorno corporal en general. Lo importante, repetimos, es que las expectativas de la paciente y los alcances de la técnica confluyan, en manos de un experto, en un mismo punto, y que el proceso se realice con todas las condiciones de asepsia, monitoreo y reanimación necesarias, para que los resultados sean satisfactorios.

El objeto de esta cirugía es ascender el complejo areola-pezón a una posición estéticamente adecuada, reacomodar la glándula mamaria para lograr dar mas volumen, y extirpar el exceso de piel  para dar mayor tonicidad al seno.

Al igual que las intervenciones anteriores, esta se realiza bajo anestesia general, y por lo regular es ambulatoria. La cicatriz que deja es periareolar (alrededor de la areola), se extiende hacia abajo y puede terminar en forma lineal, de T invertida, en J o en L. Obviamente, la escogencia de alguna de estas técnicas dependerá de la preferencia del cirujano, de los acuerdos logrados con la paciente y de las características y condiciones de la misma.

Periodo posterior a la operación

Durante este periodo se dejan los vendajes y se indica a la paciente el uso de un sostén deportivo, sin varillas, que en el mercado se puede conseguir con el nombre de sostén postoperatorio o terapéutico.  El dolor se maneja con analgésicos y debe ser soportable; después de tres o cuatro días, su intensidad baja considerablemente. También se ordenan antibióticos para evitar cualquier infección. El cirujano puede, o no dejar un drenaje que se retira en los primeros días del periodo posterior a la cirugía, y los puntos se quitan de 12 a 15 días después de operarse. El medico siempre debe indicar fisioterapia posterior para el manejo de la cicatriz, lo cual disminuirá la operación de fibrosis. También se deben hacer masajes dirigidos en la glándula mamaria y aplicar ultrasonido para favorecer la pronta y adecuada recuperación de las tejidos que se encuentran bastante dañados.

La paciente permanece en incapacidad laboral por una o dos semanas, contadas desde el momento en  que llega a la clínica o al hospital para someterse a la intervención. Durante ese periodo estará bajo control riguroso por parte del cirujano, quien espera que tenga una buena evolución si sigue las indicaciones ordenadas por el. Durante los días de la convalecencia se deben evitar las actividades que comprometan los músculos pectorales o  los de los miembros superiores, y aquellas que requieran de mucho esfuerzo, como el ejercicio.

Complicaciones

La mamopexia no implica riesgos mayores que una operación normal de este tipo y otras operaciones de rutina que se hacen para mejorar el estado de salud de un paciente. Entre las posibles complicaciones se encuentra el sangrado, infección en la herida quirúrgica, necrosis del complejo areola-pezón o de la piel en general alrededor de la herida, y los cambios en la sensibilidad del complejo areola-pezón, que, como ya lo explicamos, son temporales. Pero siempre se debe esperar que si nuestro cuerpo se deja en manos expertas, si se toman las medidas de prevención y de procedimiento adecuadas y se siguen las indicaciones correctas antes, durante y después de la intervención quirúrgica, se obtendrán los mejores resultados  y las complicaciones serán solamente las molestias mínimas de una operación.

PREGUNTAS DEL PUBLICO

Tengo entendido que todas estas intervenciones tienden a producir fibrosis  en mayor o menor grado. ¿En que consiste la fibrosis y como se puede evitar o eliminar?

La fibrosis es el procedimiento normal de cicatrización interna de los tejidos luego de que han sido manipulados, o cuando se ha extraído parte de el. La mejor forma de evitar una fibrosis excesiva, o la conocida contractura capsular de la prótesis, es sometiéndose a un adecuado régimen de terapia posterior a la operación, que incluya ultrasonido y drenaje linfático.

¿cuál es la posición ideal  para el levantamiento del seno caído? ¿Qué directrices se siguen para decidir esto? ¿Por qué los senos que se observan muy altos y demasiado redondos no se ven muy agradables y para nada naturales? ¿Es posible lograr una apariencia completamente natural?

Los médicos contamos con unos parámetros de medición que nos permiten diseñar la correcta ubicación de los senos y la zona areolar. Lo ideal es que sea de entre 18 y 22 centímetros, entre la horquilla esternal y el pezón.

Con respecto a la naturalidad de los senos, su redondez puede estar relacionada con el tamaño de las prótesis. Cuanto mas grande sean, la forma del senos tienden a ser mas redonda. Algunas mujeres prefieren los pechos voluminosos y bien redondeados que se unen en el centro, pero lo ideal es que la cirugía permita dejar una caída natural del busto, que muestre senos firmes pero verosímiles. Actualmente se puede hacer uso de las llamadas prótesis en forma de gota que vienen con la anatomía propia del seno, pero estas suelen ser más costosas que las corrientes, y a veces la diferencia visual no es significativa.

¿Las cicatrices se notaran mucho?

Como ya hemos mencionado, la forma de las cicatrices dependerá en gran medida del tipo de cicatrización de la paciente. Sin embargo, en la mayoría de los casos se utiliza la operación con incisión en la zona periareolar o axilar, para evitar la presencia de una cicatriz muy notoria. En estas zonas las marcas son casi imperceptibles. Cuando hay problemas de una cicatrización muy protuberante se pueden usar las inyecciones de triamcinolona para disminuirlas, o también colocar gel de silicona sobre las cicatrices.

Cuando se combinan dos cirugías  como la mamopexia y la mamoplastia de aumento, ¿se corren mas riesgos?

En principio se podría decir que si, simplemente porque una doble cirugía implica mas tiempo en el quirófano, y por ende mas anestesia y mayor manipulación del cuerpo. Pero precisamente para eso se deben buscar profesionales experimentados y reconocidos. Lo ideal es que tanto el cirujano como el anestesiólogo manejen con propiedad cualquier posible complicación que se presente, para que las resultados sean los esperados.

¿En que condiciones se puede lograr un buen volumen y una buena posición solo con la mamopexia?

Cuando hay un buen tamaño de la glándula. Si hay un buen volumen es solo cuestión de reacomodarlo para lograr el levantamiento adecuado del busto.

Si después de esta cirugía vuelvo a lactar, ¿se perderán sus resultados?

Lo mas probable es que si. Además, el proceso normal de caída de los senos por efectos de la gravedad y el paso del tiempo continúan, no se detienen con la cirugía, tan solo se retardan por un tiempo, y lo que sucederá es que la lactancia puede hacer perder el resultado de la cirugía.

¿Cuánto tiempo de duración puede tener esta cirugía? ¿Cuándo se empezaran a ver de nuevo los efectos de la gravedad y el envejecimiento? ¿El ejercicio, las cremas reafirmantes o la gimnasia pasiva pueden ayudarme a retardar este proceso luego de la cirugía?

Dependerá de las condiciones de piel de la persona y de su ritmo de vida. Una cirugía de este tipo puede durar hasta 10 o 15 años antes de que se comiencen a ver nuevamente los efectos de la gravedad. Para mantener la piel de la zona elástica, nutrida y lozana sirven las cremas reafirmantes recomendadas, el ejercicio y la gimnasia pasiva. Todo es útil para retardar el curso normal del envejecimiento, pero este será inevitable.

Presento acne en la zona del busto. Con esta afección, ¿es posible hacer algun tipo de cirugía para corregir la caída de los senos y ponerme implantes, o primero debo tratar el problema y luego operarme?

Es fundamental que primero se trate el problema del acne. Una vez solucionado se puede someter a la cirugía. De esta manera se evitara cualquier riesgo de infección por causa de la enfermedad.

Testimonio de una paciente de mamoplastia reductora

Nombre: Lorna Verón

Nacionalidad: argentina

Edad: 28 años

Madre de un niño

“Me opere hace 7 años, en ese momento tenia 21. tome esa decisión porque realmente me sentía muy molesta con el tamaño de mis senos. Soy de contextura grandota y bastante alta, pero el tamaño era desproporcionado. Para mi, una de las perores cosas era no poder usar ropa interior como la de la gente corriente. Tenia que usar corpiños (sostenes) enormes y horribles para que me pudieran sostener bien y porque los de mi talla no se conseguían.

Para mi resultaba descorazonador  que para ir a una fiesta tuviera que mandar a confeccionar vestidos con ‘breteles’ (tirantes) grandes como una casa, siempre pensados para sostener y no para lucir atractiva. Era un complejo. No podía pensar en nada estético, si no únicamente en lo funcional. Recuerdo que para esa época estaban de moda los vestidos ajustados, y yo, que no podía usar uno ni por casualidad, soñaba con ponérmelos. Iba a las tiendas y me los probaba, pero nunca me cerraban o me quedaban espantosos. Era horrible.

Mi madre también tenia los senos muy grandes y ella fue quien tomo primero la decisión de operarse. Después me pregunto si yo quería hacer lo mismo, y la verdad, me pareció una idea fantástica. Fui a ver al mismo cirujano que la opero a ella, me cayo muy bien y en seguida me decidí. Me dio muchísima confianza. En realidad yo tenia muchas ganar y como mi mama no tuvo ningún problema, tome la decisión muy pronto. De hecho, antes de tomar la decisión ella había consultado con un par de cirujanos, y averiguo entre sus conocidos por el prestigio del medico que la opero; estaba muy bien recomendado. En ese momento el era jefe de servicio en un hospital muy bueno de Buenos Aires, lo que nos daba mas confianza y seguridad.

Recuerdo que antes de operarme, mas de uno me dijo que no lo hiciera. Sobre todo los amigos de mi hermano, que es un año mayor que yo, y con los que tengo mucha confianza. Pero no los escuche. La verdad es que estaba harta del tamaño que tenían mis senos; eran demasiado aparatosos y ya no sabia en donde meterlos.

Cuando fui a la primera consulta, el cirujano me explico como iba a ser la operación, que me iba a hacer. Me recalco que lo importante era reducirlos pero dejándolos de un tamaño coherente con mi cuerpo. Porque si yo le pedía, por ejemplo, unos como las de tal persona, quizá serian espectaculares para ella pero no para mi. La idea fue hacerlas proporcionales a mi tamaño y volumen.

La operación fue un poco traumática, porque me hicieron tres heridas. Dos abajo y alrededor del pezón, y la otra abajo, desde el medio hasta el pezón. No solo me sacaron ‘relleno’, por llamarlo de alguna manera, sino que también tuvieron que reducir los pezones.

Me quedaron tres cicatrices. En realidad, la única que se nota es la del medio, porque la de abajo queda escondida y la del pezón se disimula por el cambio de color de las distintas pieles. La otro se nota un poco, pero por ejemplo, a mi mama ni se le ve.

Lo que no averigüe fue el tema de las glándulas mamarias, quizá porque en ese momento no tenia en mente el tema de tener hijos ni de amamantar. Pero cuando nació mi hijo –hace dos años- no pude darle de mamar porque prácticamente no tenia nada de leche. Eso me hizo pensar que pudieron sacarme parte de la glándula. A mi me dijeron que eso podía pasar.

Cuando recién nació mi bebé, mis senos se inflamaron y se endurecieron, pero cuando comenzó a mamar no salía nada. Entonces el pediatra me dijo que dejara de intentarlo porque marcos, mi hijo,  no se estaba alimentando bien. Así que desde el comienzo le tuve que dar mamadera (biberón).

De cualquier manera, no me arrepiento de haberme operado. Si me preguntaban si lo volvería a hacer, la verdad diría que si. Pero por ahora no me haré otra cirugía estetica porque me siento bien como estoy. Quizá dentro de algun tiempo, cuando se me caiga la cola, me la levantare (es una broma). Lo de las mamas no fue una cuestión puramente estética. Me incomodaban, me pesaban y me acomplejaban. Ahora me siento como liberada.

El periodo posterior a la operación no fue muy doloroso. Primero me vendaron por unos diez días, pero cuando las heridas empezaron a cicatrizar  la picazón en el área era importante. Quería meter una aguja de tejer por dentro de las vendas y aliviar esa molesta sensación. Esto duro bastante tiempo. Después me sacaron la vendas y los puntos, y cuando pude verme me encontré con las cicatrices. Después me pusieron otras vendas con una blusita apretada, para que la piel se adhiriera a la nueva forma. Esto también fue por unos diez días. Durante los siguientes 10 meses use corpiños deportivos que fueran bien flojos en la parte de abajo.

Luego de ese tiempo pude usar sostenes con aros. Fue en ese momento cuando me sentí feliz. No lo podía creer. El primero que use fue uno con encajes que me había regalado una amiga al día siguiente de mi operación, y que recién entonces pude usar. Luego compre un montón de ropa interior toda ‘manona’,con adornos, colores y aros. Todo era totalmente distinto a lo que usaba antes de la operación. Cobraba mi sueldo y lo primero que hacia era comprarme uno o dos conjuntos de ropa interior. Tuve ese ‘ritual’ por casi dos años. Ya no me cabían en los cajones. Después paso la fiebre y ahora compro solo lo que necesito.

Respecto a las cirugías, pienso que si yo hubiera sido una ‘tabla’ también me hubiera puesto las siliconas. Sentirte bien con tus formas me parece algo útil y necesario. Creo que esas  lipoaspiraciones  para sacarse un poquito de panza o un rollito son un tanto excesivas, pero si es algo que realmente te molesta, operarse me parece bárbaro.

Además, en ningún momento sentí miedo porque el cirujano me había explicado todo muy bien. Sabia exactamente las dimensiones de los riesgos que podía correr cuando entrara en el quirófano. Mi cirugía duro tres horas y la hicieron con anestesia general. Me levante muy mal de la anestesia, como es lógico. Antes de operarme mi mama me dijo que se iba a quedar conmigo la noche que pasaría hospitalizada, pero le dije que no era necesario. Sin embargo, cuando desperté de la anestesia no la deje moverse de mi lado. Quise hacerme la fuerte, pero no, la compañía es indispensable en esa primera noche después de la cirugía.

La verdad es que si tuviera que aconsejar a alguien que quiere operarse le diría que lo haga sin problema, que tiene sus complicaciones, como dije antes, y uno no esta libre de correr algun riesgo, pero después de pasar las primeras semanas todo mejora. Aunque ahora si me daría un poco de miedo enfrentarme a mi cirugía, porque tengo otra edad y además, un hijo. Ya no pienso igual que cuando tenia 20 años.

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